This work explores the relationship between quality of life and space through the concept of friendly housing for people with chronic-degenerative diseases in Morelia, Michoacán, as a design strategy to improve quality of life and overall well-being. The research is based on the premise that traditional housing does not adequately respond to the needs of individuals with chronic conditions, creating barriers that affect their autonomy and the effective monitoring of their medical treatments. The study began with the analysis of a group of diseases classified as chronicdegenerative, aiming to identify which of them requires a higher degree of design intervention in domestic spaces. From this exploration, chronic kidney disease was identified as the central case due to the complexity of its care, especially for patients undergoing home-based peritoneal dialysis treatments. Through a qualitative methodology grounded in architectural ethnography, the research identifies the spatial needs, daily practices, and socio-affective relationships that shape the living environments of these individuals. It proposes a collaborative and interdisciplinary design approach based on the principles of universal design, progressive adaptability, and cultural sensitivity, with the aim of generating spatial solutions that transcend physical accessibility and create truly friendly environments. The thesis concludes with the development of a manual of design strategies aimed at adapting housing to the specific conditions of people with chronic kidney disease, providing practical tools for families who face this reality.
Este trabajo explora la relación entre la calidad de vida y el espacio, por medio del concepto de vivienda amigable para personas con enfermedades crónico-degenerativas en Morelia, Michoacán, como una estrategia de diseño para mejorar la calidad de vida y el bienestar integral. La investigación parte de la premisa de que las viviendas tradicionales no responden adecuadamente a las necesidades de quienes padecen condiciones crónicas, generando barreras que afectan su autonomía y el seguimiento efectivo de sus tratamientos médicos. El estudio se desarrolló inicialmente con el análisis de un grupo de enfermedades clasificadas como enfermedades crónico-degenerativas, con el objetivo de identificar cuál de ellas requiere mayor grado de intervenciones de diseño en espacios domésticos. A partir de esta exploración, se identificó como caso central la enfermedad renal crónica, dada la complejidad de cuidados que implica, especialmente en pacientes que realizan tratamientos como la diálisis peritoneal domiciliaria. Mediante una metodología cualitativa sustentada en la etnografía arquitectónica, se identifican las necesidades espaciales, prácticas cotidianas y relaciones socioafectivas que configuran el habitar de estas personas. Se propone un enfoque de diseño colaborativo e interdisciplinario, basado en los principios de diseño universal, adaptabilidad progresiva y sensibilidad cultural, con el fin de generar soluciones espaciales que trasciendan a accesibilidad física y se constituyan en entornos verdaderamente amigables. La tesis culmina con la elaboración de un manual de estrategias de diseño orientadas a adaptar viviendas a las condiciones específicas de personas con enfermedad renal crónica, adoptando herramientas útiles para las familias que enfrentan esta realidad.