The public service born from the man becomes sedentary and requires regulations (laws) and regulatory (public servants) of human relations, seeking around the common good. Human nature favors the pursuit of personal gain, but the government should consist of persons of high moral character, allowing them to stay away from that temptation and be able to comply fully with a view to seeking the good of the community. The natural difficulty of the unrestricted fulfillment of the target state, necessitates the existence of legal rules governing, among other aspects of life in society, the conduct to be observed by members of the public, administration known as public servants, to fully comply its mission, under the principles of legality, honesty, transparency, loyalty, institutional, impartiality and efficiency in public service. Therefore it should be clear about who they are public servants, which behaviors are considered crimes committed by them and must suffer consequences those who engage in such conduct. The diversity of public service obligations and personal relationships between civil servants, often inhibit the implementation of legally normed consequences.
El servicio púbico nace a partir de que el hombre se hace sedentario y requiere de regulaciones (leyes) y reguladores (servidores públicos) de las relaciones humanas, procurando en todo el bien común. La naturaleza humana propicia la búsqueda del beneficio personal, sin embargo el gobierno debe estar constituido por personas de alta moral, que les permita mantenerse alejados de esa tentación y sean capaces de dar cabal cumplimiento al objeto de la búsqueda del bien de la comunidad. La dificultad natural del cumplimiento irrestricto del objetivo del estado, hace necesario la existencia de normas jurídicas que regulan, entre otros aspectos de la vida en sociedad, las conductas que deben observar los integrantes de la administración pública, conocidos como servidores públicos, para cumplir cabalmente su cometido, bajo los principios de legalidad, honradez, transparencia, lealtad, institucionalidad, imparcialidad y eficiencia en el servicio público. Por lo anterior debe tenerse claridad sobre quienes son servidores públicos, que conductas se consideran delitos cometidos por estos y que consecuencias deben sufrir quienes incurran en dichas conductas. La diversidad de obligaciones del servicio público y las relaciones personales entre los servidores públicos, a menudo inhiben la aplicación de las consecuencias normadas jurídicamente.