The concept of the office as it is known today came from the era of the Industrial Revolution in response to the need for a space specifically dedicated to work, taken to be any activity that is compensated on a salary or monetary gain. During the Industrial Revolution, the home industry was completed and thus ended the life style of the sixteenth century, where I work tended to be made by farmers and artisans who worked primarily at home and were often supported by their families. The division between work and private life never looked so marked until the establishment of the machines. The work moved to factories and offices in the center of cities and the patterns of what was easier and cheaper to produce in the atmosphere of the time was established. With the increase in demand for office space, companies faced the nascent rise in the prices of commercial space. This led to new architectural proposals, such as skyscrapers, which proposed the optimization of a batch of medium sized building tall buildings. Therefore, the emergence of skyscrapers in cities like Chicago or New York should not be understood as a fashion or style, but as a response to the needs of the time. Office buildings in Mexico have steadily evolved as fashion, materials, building systems, facilities, and so on. In buildings of the early twentieth century, the need for more lighting was the cause of which is started using the independent structure. The first modern office buildings were built along the lines of the International Style. Were constructed with strips of mezzanine and windows, curtain wall, glass surface, with flat walls, solid surface, no openings, and so on.
El concepto de oficina como se conoce en la actualidad surgió de la época de la Revolución Industrial como respuesta a la necesidad de un espacio dedicado específicamente a l trabajo, entendiendo por éste toda aquella actividad que se compensa con un salario o ganancia monetaria. Durante la Revolución Industrial, la Industria casera se terminó y así concluyó el estilo de vida del siglo XVI I donde el trabajo tendía a ser realizado por granjeros y artesanos que trabajaban principalmente en sus hogares y que a menudo eran apoyados por sus familias. La división entre el trabajo y la vida privada nunca se vio tan marcada hasta el establecimiento de las máquinas. El trabajo se trasladó a las fábricas y oficinas en el centro de las ciudades y se establecieron los patrones de lo que era más fácil de producir y más barato en el ambiente de la época. Con el Incremento de la demanda de espacios para oficinas, las empresas nacientes se enfrentaron a la alza en los precios del espacio comercial. Así surgieron nuevas propuestas arquitectónicas, como los rascacielos, que proponían el máximo aprovechamiento de un lote de tamaño medio construyendo altos edificios. Por ello, el surgimiento de los rascacielos en ciudades como Chicago o Nueva York no debe entenderse como una moda o estilo, sino como una respuesta a las necesidades de la época. Los edificios de oficinas en México han evolucionado constantemente según la moda, materiales, sistemas constructivos, instalaciones, etcétera. En los edificios de principios del siglo XX, la necesidad de mayor iluminación fue la causa de que se empezara a usar la estructura independiente. Los primeros edificios de oficinas modernos se edificaron siguiendo los lineamientos del Estilo Internacional. Se construyeron con fajas de entrepisos y ventanales, muro cortina, superficie vítrea, muros con aplanados, superficie maciza, ausencia de vanos, etcétera.